19 jun 2012

Eldeen Hadson

Me llamo Eldeen Hadson y vivo en Inglaterra. Soy una estudiante de 19 años de medicina en la facultad de Oxford en donde, dentro de unos meses, habré terminado mis estudios. Como habréis comprobado no soy una chica normal ya que siendo pequeña me subieron varios cursos debido a mi elevada capacidad de retención o, como se dice comúnmente, por ser superdotada. Pero no solo por ello no soy normal y para ello debo contaros mi historia.
Mi vida comienza en un pequeño mundo a años luz de la Tierra. Este mundo se llama Idhún, mi verdadero hogar. Viví allí durante mis primeros 4 años de vida en una humilde casa con mis padres los cuales eran un tanto peculiares. Mi madre, Nanei, era una mujer joven y guapa además de la mayor Archimaga que existía por aquel entonces en todo Idhún. Mi padre, por raro que parezca, era un dragón. Os preguntareis, ¿como es posible que un dragón se enamorase de una humana? Todo comenzó un día hace 45 años terrestres, mi padre, un majestuoso dragón de preciosas escamas rojas y ojos de un ligero color rojizo llamado Aguinor, decidió conocer otros lugares lejos de Idhún. La única vía era un portal donde no se permitía el viaje de dragones, solo de sus almas. Aguinor convenció a varios magos para que le ayudaran a cruzar al otro mundo, la Tierra. Cuando cruzó, el alma de Aguinor se instalo en el cuerpo de un pequeño bebe no nacido y estuvo 23 años viviendo en la Tierra. Nanei, dos años después de la partida de Aguinor, nació en el seno de una familia humana. En su niñez, Nanei fue tocada por un unicornio el cual le dio un extraordinario poder y ,desde aquel instante, fue trasladada a la Torre de Drackwen donde vivió hasta los 21 años mejorando sus habilidades como maga y aumentando sus poderes hasta conseguir el rango de Archimaga.Al regreso de Aguinor, todos los Archimagos incluida Nanei estaban esperando el regreso del primer dragón en siglos que pasaba el portal en la Torre de Kazlunn. Nada mas entrar en la sala del portal todos se quedaron impresionados al ver a un joven hombre y no aun dragón. Todos le rodearon impresionados, menos una mujer. Nanei decidió esperar hasta que todo el mundo se hubiese apartado y mirar a los ojos a quien decía ser Aguinor. El color rojizo de los ojos de Aguinor confirmó su verdadera apariencia y, también, enamoró a mi madre al igual que mi padre al mirarla a ella. A partir de ese mismo instante no se separaron el uno del otro. Tres años mas tarde, mi madre decidió abandonar la torre para crear una familia junto a mi padre trasladándose a una pequeña casa cerca del bosque Alis Lithban, el lugar donde vivían los unicornios. Pocos meses después nací yo una niña de preciosos ojos morados.
En mis primeros años mis padres se dieron cuenta de que tenia un don particular, era capaz de manejar el fuego al igual que un dragón lo que dio a comprobar que nací con el don de la magia que, lejos de ser inagotable, casi lo era. Mi padre me enseño todo lo que tenia que saber para poder controlar a mi antojo el fuego y crearlo a mi voluntad. Poco antes de cumplir cuatro años de edad mi madre me llevo a dar un paseo por el bosque. Mientras descansábamos, un unicornio apareció ante mi. Era una criatura bella y delicada de bellos pelajes blancos como la nieve que irradiaban luz y calidez. Se fue acercando poco a poco a mi mostrándome su majestuoso cuerno cargado de magia con el que me rozó. En esos mismos instantes sentí como la magia que el unicornio me trasmitía se iba mezclando con la magia de dragón que poseía haciéndola inagotable. Cuando el unicornio termino y desapareció, algo dentro de mi ansiaba salir, una fuerza que jamas había conocido hasta aquel instante. Deje que aquella fuerza fuese libre trasformándome en una dragona de negras escamas y ojos morados. Mi madre, asustada, fue a buscar a mi padre el cual, rápidamente, me reconoció y desde ese mismo instante me enseño a ser un dragón.
A mis cuatros años paso algo terrible. Un malvado Archimago llamado Ashran, el Nigromante, libero a los sheks, serpientes aladas que odiaban a los dragones salvo a mi por no ser un dragón completamente, a partir de una Conjunción Astral que acabo con la vida de todos los dragones y unicornios incluyendo la de mi padre quien, en un intento de defendernos a mi y a mi madre, le alcanzo la Conjunción acabando con su vida. Mi madre me llevo con ella a la Torre de Kazlunn para protegerme y mandarme a la Tierra a través del portal. En ese mismo momento, dos jóvenes, un mago y un príncipe llamados Shail y Alsan respectivamente, trajeron consigo lo que parecía ser el último dragón y el último unicornio los cuales mandarían a la Tierra para evitar que muriesen. Mi madre, aprovechando el escandalo, me empujó dentro del portal que me enviaría lejos de ella y de mi mundo. Desde ese preciso instante no he vuelto a ver a mi madre ni se si sigue viva aunque sueño con volver algún día a Idhún y aplicar todos mis conocimientos de medicina allí, ayudada de la magia, para curar de forma mas eficaz a los enfermos y heridos, pero mi misión aquí no a terminado, sino que acaba de empezar.